La conducción es la transferencia de calor a través de un material sólido, molécula a molécula, sin que el material se mueva.
La ley de Fourier dice que el flujo de calor por conducción es: q = lambda x DeltaT / e, donde lambda es la conductividad térmica (W/m·K), DeltaT es la diferencia de temperatura y e es el espesor del material.
Un lambda alto significa que el material conduce mucho calor (mal aislante). Un lambda bajo significa que el material resiste el paso del calor (buen aislante).
Piensa en lambda como el diámetro de una tubería: cuanto más ancha la tubería, más agua pasa. Cuanto mayor es lambda, más calor atraviesa el material.